Después de una larga trayectoria laboral donde las 8 horas diarias han sido el pan de cada día, derepente te entra la inquietud de trabajar de forma independiente. Tal vez quieras destinar más tiempo para tu persona y para la lista de actividades que son tan importantes en tu vida personal; quizás son tus hijos, tu vida espiritual, o simplemente un proyecto que has anhelado realizar desde hace mucho tiempo y que siempre terminabas por guardar en el “baúl del después.”
Seamos conscientes desde este momento que incorporarnos a actividades nuevas requerirá de compromiso, disciplina, entrega y pasión de nuestra parte.
Aquí algunos tips para hacer más fácil la transición entre trabajar para alguien más a hacerlo por tu cuenta:
1. Primero debes asegurarte de contar con un trabajo o proyecto por anticipado. Antes de anular tu actual contrato en la empresa, intenta alternarlo (aunque sea por lapsos de tiempos cortos) con tu nueva ocupación.
- Si cuentas con suficiente experiencia en tu área laboral, quizá tengas la posibilidad de trabajar desde tu casa, esto te permitirá disponer de tu tiempo con mayor soltura.