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Una Estrategia Sencilla para Tomar las Mejores Decisiones


Tomar decisiones
Se ha documentado en muchos casos que un elevado número personas logran el éxito luego de tomar decisiones de manera rápida y también que una vez que se han inclinado por alguna de ellas, raramente se retractan de su elección.

¿Esta característica forma parte de tu estrategia al momento de tomar decisiones? ¿O sueles tener dificultad para decidirte a actuar y una vez que lo has hecho oscilas hacia adelante y hacia atrás sin poder resolver la situación exitosamente? Contar con un método que nos permita desarrollar una estrategia y así poder tomar las mejores decisiones, puede convertirse en la más rápida y efectiva de las alternativas.

 

El siguiente método ha funcionado favorablemente para muchas personas, así que podría funcionar para ti también:

1.  Toma en cuenta tus valores personales. Haz una proyección en el futuro e imagina como te sentirás con respecto a la      decisión que imaginariamente hubieses tomado. Ciertamente podemos flaquear respecto a nuestros valores en ciertos momentos  difíciles, pero es sumamente importante apegarnos a ellos puesto que nos vendrán a reanimar enormemente al final del día.

2.  No permitas que el miedo te paralice. Si te encuentras en una situación de riesgo donde existiera la posibilidad de caer en un acantilado, el miedo atraería la situación de salvaguardar tu integridad física. Sin embargo, si sueles temer a los cambios que acontecen en la vida en general, resulta bastante buena la idea de eliminar ese miedo que continuamente perturba tu mente en los momentos que debes tomar decisiones. Temer al cambio, puede apartarte completamente de las buenas decisiones y de los beneficios que estas pudieran traer a tu vida.

3.  Haz una lista de las ventajas y desventajas. ¿Cuáles serían los principales beneficios y/o desventajas para ti al tomar tal o cual decisión? Haz una lista de las opciones con las que cuentas y ve las cosas desde una perspectiva distinta a la que tengas en ese momento. Toma una hoja en blanco, divídela a la mitad y escribe en un lado las ventajas y en el lado opuesto las desventajas de cada alternativa. Este ejercicio te ayudará a ver con más claridad cada una de las opciones.

4.  ¿Cuáles son tus metas a largo plazo? ¿Cómo es la imagen que representa tu vida ideal?                                                                        ¿Cuál de las alternativas parece como la más viable para manifestar en la realidad esa imagen de tu vida ideal?

5. Fija un plazo. Determina cuanto tiempo podría llevarte tomar una decisión y apegarte a ella. Considera el tiempo de reflexión y la cantidad de información que requerirías. Cuando el plazo que previamente te hayas fijado esté cumplido, prométete a ti mismo que llevarás acabo la decisión tomada con la determinación necesaria. Y toma en cuenta que permanecer más tiempo sin tomar una decisión, que en este caso buscamos que sea la mejor para ti, solo perturbaría aún más tu mente.

6. Date cuenta que algunas veces la decisión final no es tan importante (no mucho). Cuando te encuentras entre un par de muy buenas alternativas, cualquiera que elijas puede darte buenos resultados. Por ejemplo, te encuentras en el restaurant y deseas ordenar una ensalada que contenga pollo, sin embargo estás indeciso entre dos de ellas que varían en el tipo de vegetales, ¿Cuál es la importancia que tiene una sobre la otra?, ¡Ninguna, puesto que ambas contienen el ingrediente principal que deseas comer, pollo!

 

Estrategia para tomar decisiones

* Con e simple  hecho de tomar la decisión que sea la mejor de tus alternativas y darle seguimiento, te manifestará grandes resultados. El no tomar una decisión solo te hará dar vueltas y desaprovechar tu tiempo. Si realmente no logras elegir, lanza una moneda al viento y pon manos a la obra. Así obtendrás más que quedarte sin hacer nada al respecto.

Tomar decisiones sin demorar demasiado suele ser bastante práctico. Resulta contraproducente dejar que esa preocupación por tomar una decisión equivocada nos carcoma, ya que esto puede orillarnos a no tomar ninguna decisión finalmente. Considera el proceso que describimos anteriormente y toma una decisión. En la mayoría de los casos, el simple hecho de decidirte a actuar representa un paso importante. Si desde el primer momento alguna de las alternativas que hayas considerado parece tener más ventajas sobre las otras, es muy probable que al analizarla detenidamente descubras muchos más beneficios en ella y optes finalmente por elegirla. ¡Así que toma la determinación  de empezar ahora y anda a vivir maravillosamente tu vida!

 

 

 

Creative Commons License photo credit: nicer than air ,  Marina Pics

1comment
pmendez@trabajar en internet - noviembre 18, 2011

Sin duda para tomar una decisión lo primero es tener iniciativa, sea una buena o mala decisión lo importante es hacerlo, si es mala, siempre se aprende de los errores, si no cometemos errores no se aprende nada

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